Nuestros productos de hierro fundido están fabricados en hierro puro, sin recubrimientos antiadherentes, esmaltes, teflón ni ningún material sintético añadido. Esta es una característica intencional del producto: garantiza que ningún compuesto químico externo entre en contacto con tus alimentos. Como consecuencia natural de esa composición, el hierro fundido es un material reactivo. Al estar expuesto al agua, la humedad del ambiente o alimentos ácidos sin el curado y el secado adecuados, puede presentar puntos de óxido superficial. Esto no constituye un defecto de fabricación ni una falla del producto: es el comportamiento normal y esperado del material, reconocido mundialmente en este tipo de utensilios. El óxido superficial es completamente reversible. Se retira frotando con esponja o sal gruesa, se lava, se seca por completo y se vuelve a curar el producto con aceite. Después de esto la pieza queda apta para uso normal. Para conservar tu producto en óptimas condiciones: Cura la pieza antes del primer uso siguiendo las instrucciones incluidas. Sécala por completo inmediatamente después de cada lavado, nunca la dejes escurriendo ni sumergida. Aplica una capa fina de aceite después de secarla. No la laves en lavavajillas ni la dejes en remojo. No guardes alimentos dentro de la pieza después de cocinar. Evita cocinar alimentos muy ácidos (tomate, limón, vinagre) durante periodos prolongados hasta que la capa de curado esté bien formada. La garantía cubre defectos de fabricación como fisuras, poros estructurales, deformaciones o piezas incompletas. No cubre el óxido superficial, la pérdida de curado ni el deterioro derivado del uso, la limpieza o el almacenamiento inadecuados.